post icon
Titulo original: Bian Lian
Director: Tian-Ming Wu
Elenco: Zhigang Zhang, Zhigang Zhao, Renying Zhou
Duración: 91 min.
País de origen: China / Hong Kong
Año: 1996
nota
Artículos relacionados

Siempre que vemos películas orientales son: de terror, artes marciales o “profundas”.

Por lo que me pregunto como serán las comedias (buenísimas si se parecen a Shaolin soccer o Kung Fú Hustle) o bien las películas infantiles… ¿Tendrían éxito acá o pasarían desapercibidas? Supongo que será la segunda opción pues aun no han llegado a las grandes salas y menos a tu dealer amigo

Imagen

En fin, El rey de las mascaras se enmarca dentro de la categoría de película “profunda” y nos presenta la historia de un artista callejero quien recorre china deslumbrando a la gente con su peculiar arte, el cual consiste en cambiar de mascaras a vista y paciencia de todos, de manera sorprendente.

Es tal la maestría del rey, que incluso afamados actores de la opera china lo invitan a sumarse al elenco y recorrer el país con ellos, pero Wang Bianlian rehúsa cortésmente la invitación aduciendo a su condición nata de artista callejero.

Pero no todo es bueno en la vida de Wang, ya que el hombre ve con tristeza como pasan los años y nunca fue capaz de tener a un hijo a quien heredar su milenario arte. La desesperación es principalmente porque solo se le puede enseñar el arte a un niño y debe estar bajo su tutela desde la infancia.

Pero estamos en la china medieval (supongo) y conseguir a un niño no es difícil.

Un día Wang va al mercado de esclavos y se encuentra con un pequeño que insistentemente lo llama “abuelo”. Al ver que el niño efectivamente esta en venta y su padre solo quiere deshacerse de el, el maestro lo adopta y feliz lo lleva a vivir con el.

Pero ¡oh desgracia! Un día cualquiera, y después de encariñarse con él, el maestro se entera que no compro a un niño, sino a una niña.

Imagen

Y aquí empiezan los problemas para ambos. Puesto que los dos son seres acostumbrados a las vicisitudes de la vida y la soledad, deberán separarse desgraciadamente, por la obstinación del anciano, quien se niega a enseñar o cuidar a una niña.

Pero al final, ella termina ganándose su cariño y respeto cuando lo rescata de la cárcel demostrando que su valor no implica no tener un “pito de tetera”, sino en sus cualidades y buenos sentimientos que alberga.

No les cuento más, pero no es difícil adivinar que al final, efectivamente el milenario arte perdurara con “doggie” (el apodo de la niña).

Imagen

Al final, la cinta es una historia muy simple en la cual dos personas ubicadas en los extremos etarios, deberán re-educarse y aprender códigos que ya habían olvidado.

El amor, la soledad y los sueños son elementos que están “ahí” con solo estirar la mano, “o bien el pulgar, y apretar play”.

Si me preguntan, esta no es la película más emotiva o con mejor final que he visto (dentro de la categoría “orientales”), pero de todas formas es una buena opción para quien guste de algo más que disparos y explosiones.

PS: No encontré el trailer de la película, pero les dejo un video de Alex el mago, ejecutando un Bian Lian (cambio de mascaras)

PEACE OUT

Comments are closed.