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Titulo original: Blood diamond
Director: Edgard Zwick
Elenco: Leonardo di Caprio, Jennifer Connely, Djimon Honsou
Duración: 143 min.
País de origen: USA
Año: 2006
Pagina oficial

nota
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Siguiendo con esta revisión de películas nominadas al Oscar (ya comente “El laberinto del fauno”, “En busca de la felicidad”, “Los infiltrados” y “Niños del hombre”) he llegado a la otra cinta protagonizada por di Caprio, llamada “Diamante de sangre”.

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A diferencia de “Los infiltrados”, esta cinta esta ambientada en Sierra Leona, una nación africana asolada por las guerras civiles y la pobreza en su máxima expresión.

En la cinta, di Caprio encarna a Danny Archer, un contrabandista de diamantes desalmado que solo quiere hacer dinero rápido a costa de la gente que sacrifica sus vidas, esclavizados y brutalizados por los traficantes.

Durante una de sus travesías, Archer conocerá a Solomon Vandy, un hombre cuya familia ha sido capturada por los terroristas y confinada a cárceles ignotas donde pueden morir en cualquier minuto.

Aparentemente ambos hombres son diferentes y solo los une el hecho de estar en Sierra Leona, puesto que por una parte tenemos a un traficante dispuesto a lucrar a toda costa y en el otro extremo tenemos a un padre de familia desesperado por encontrar a los suyos.

Pero hay algo que hará que ambos aúnen fuerzas y busquen lograr sus objetivos. Ese “algo” es un diamante particularmente grande que Solomon encontró mientras trabajaba para un grupo terrorista.

Sabiendo que aquel diamante es su boleto para salir de ese país, ambos deciden hacer lo imposible por localizarlo (Solomon lo escondió en plena selva) y escapar a un lugar seguro.

Pero Solomon no esta conforme con eso y se niega a cualquier tratativa que no incluya la ubicación y rescate de su familia.

A ellos se suma Maddy, periodista de National Geography que se encuentra en Sierra Leona haciendo un reportaje sobre la venta ilegal de diamantes.

Los tres deberán sortear problemas que van desde las guerrillas armadas, hasta los inescrupulosos compradores de diamantes en Londres.

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La idea de la cinta es crear conciencia sobre uno de los tantos problemas que tiene África: el tráfico de sus materias primas. Si no es el caucho, el petróleo, o el oro o bien, los diamantes.

Como típica película de Oscar, la cinta dura más de dos horas y pienso que en este caso, el director pudo prescindir de varias escenas que no hicieron más que alargar todo.

No pienso que nadie reste merito a la película si dura 90 o 100 minutos ¿cierto?

Di Caprio me gusta mucho y con la edad sus actuaciones no han hecho más que mejorar. Hace rato que Leonardo –el actor fetiche del prestigioso Scorcese- se transformo en un referente de su época y atrás dejó los días en los cuales era solo el galán de Titanic.

Djimon Honsou, para mi, fue un hallazgo. No recuerdo haberlo visto en otra película, pero quede altamente impresionado con su actuación, pero no así con el rol de Jennifer Connely. Si bien ella era el nexo con el “mundo civilizado” y más tarde sería la encargada de revelar estas atrocidades al mundo, su papel me pareció meloso y bastante desteñido.

Lastima que la cinta llegue tan tarde, en el sentido de denuncia. Aunque me parece bien el hecho de utilizar el cine como método para acusar este tipo de actividades, mal que mal es un medio que convoca a miles de millones de personas en el mundo.

Buena cinta. Eso si, ojala que no quede “solo en eso” y los gobiernos tomen cartas en el asunto de una vez y por todas.

PEACE OUT

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