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Titulo original: The road to Guantanamo
Director: Michael Winterbottom y Mat Whitecross.
Elenco: Farhad Harun, Arfan Usman, Rizwan Ahmed, Waqar Siddiqui
Duración: 95 min.
País de origen: Inglaterra
Año: 2006
Pagina oficial
nota

Cuando anunciaron esta cinta, di por hecho que era derechamente un documental. No sabia muy bien como lo iban a abordar, pero claro, imaginaba que se desarrollaría en la bahía de Guantánamo y nos mostraría la realidad que allí se vive.

Meses después de que se estrenara la cinta, salio un reportaje sobre como era la vida allí en la revista Qué pasa. Después de leer con asombro la rutinaria vida de presos y carceleros, quede lleno de preguntas que nuevamente, pensé me respondería “el documental”.

Ahora que salgo de dudas les aclaro que “El camino a….” es una suerte de documental mezclado con película; algo que me pareció bastante apropiado y al ser una opción que nunca evalúe, me sorprendió desde el principio.

La película-documental alterna la declaración de cuatro amigos que efectivamente fueron llevados a la cárcel cubana tras ser culpados de diversos atentados que nunca cumplieron. La gracia de la cinta radica en que, a medida que relatan lo sucedido, el directo opta por recrear todo lo que paso y así darnos una versión “dramatizada” de los eventos.

Lo que sucede, lejos de ser divertido o ser contado casi como una anécdota, muestra una realidad sumamente dura que denuncia los abusos que deben sufrir muchos jóvenes asiáticos que son culpados por soldados americanos o británicos de estar relacionados con células terroristas. Así de atroz: vas por la calle, hay un atentado o manifestación, llegan los soldados y agarran a todos los que puedes, después los someten a torturas físicas y psicológicas para que admitan su implicancia y participación activa de actos terroristas. Una vez logrado el objetivo, los jóvenes u hombres inocentes son declarados enemigos de la paz y todo eso.

Pero vamos a la historia en si:

Corría el año 2001 y cuatro amigos británicos de descendencia pakistaní deciden viajar a su país de origen para celebrar la boda de uno de ellos.

Pocas semanas antes habían sido los atentados a las torres gemelas y las tropas americanas ya se habían dejado caer en suelo pakistaní en busca del escurridizo Osama Bin Laden.

Cualquier joven parecía altamente sospechoso y los controles fronterizos eran sumamente estrictos. El viaje demoro más de dos años y los amigos viajaron por lugares tan disímiles como Tipton, Kara-chi, Kandahar, Kabul, Konduz y Guantánamo.

Es fuerte ver a tres de los cuatro muchachos (uno desapareció para siempre) relatar como fueron capturados en una redada, culpados de participar en los atentados a USA y ser enviados junto a otros presos de guerra a la bahía de Guantánamo.

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La película cumple a cabalidad en dar una mirada íntima a la cárcel más hermética y famosa del mundo.

Imagínense que a pesar de estar en Cuba, la bahía es considerada como territorio bajo la jurisdicción de Estados Unidos. Dentro, hay un McDonald´s, un multicine, bolos gimnasio y varios restaurantes para que los soldados que allí van a pasar largos meses no se aburran. Los “inmates” que allí cumplen condena están obligados a usar trajes de una pieza de diferentes colores: los anaranjados corresponden a los criminales más terribles y con los cuales es más difícil tratar. De portarse mal, los presos son enviados a cuatros aislados donde solo pueden beber agua y hacer tiempo.

Cuando son interrogados o después de hacer algún escándalo, algunos de los presos son sometidos a torturas que incluyen escuchar la canción de Metallica “Sandman” o algunas de “Barney” repetidamente y a todo volumen. Los gringos saben que para debilitar al hombre debes partir por romper su alma y desmoronar su psiquis.

Ganadora de un Oso de plata en el festival de cine de Berlín, la cinta es un retrato minucioso a la cárcel de Guantánamo y el proceder de los gobiernos británico y americano en algunos países asiáticos. Quedas con la idea de que después del 11/S los gringos hacen y deshacen a su antojo en varios países como Pakistán, Afganistán o Irán.

La impunidad con que proceden, las reiteradas violaciones a los derechos humanos y su deficiente actuar, dejan en evidencia actos atroces que deberían ser evitados a toda costa, porque mal que mal ¿Quién le va a devolver a los tres amigos los dos años que pasaron encerrados en Guantánamo por no hacer NADA?

A modo de anécdota, les cuento que el joven que en primer lugar viajo a Pakistán para casarse, termino casándose varios años después con la misma chica que lo espero todo ese tiempo.

Para cerrar, quiero decir que la película esta basada en hechos reales y los tres muchachos que en ella aparecen son efectivamente quienes estuvieron en la cárcel.

Como parte de la promoción de la cinta, ellos participaron en mesas redondas, seminarios y festivales diversos dando su testimonio sobre lo que les sucedió y como eso afecto sus vidas.

PEACE OUT

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