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Titulo original: La fille sur le pont
Director: Patrice Leconte
Elenco: Vanesa Paradis, Daniel Auteuil
Duración: 90 min.
País de origen: Francia
Año: 1999
nota

El cine de autor solía provocar un rechazo tan fuerte en mi, que lo evite hasta hace unos años. Pensaba que era cine un cabezón, pretencioso y muy enredado. Pero el tiempo ha pasado y heme aquí comentando cine de autor.

En este caso el autor es Patrice Leconde y su obra, una hermosa y utópica historia de amor atemporal ambientada en la ciudad de las luces y el amor: Paris.

A todos nos han roto el corazón ¿no es así? Pues cuando nos acabamos de enterar de eso (no nos corresponde, quiere a otro o derechamente nos detesta) desearíamos tener un puente a mano para acabar con el dolor. Después caminamos unas cuadras de vuelta a casa y no se si es el aire, los buses o la falta de puentes, pero terminamos entrando en razón.

¿Pero que pasa si la vida se ensaña contigo y te rompe el corazón de una y otra forma, una vez tras otra? Pues vas y buscas un maldito puente que te de una muerte húmeda, poética y algo romántica.

Es eso lo que sucede con Adele (quien me recordó poderosamente a una versión heromaniaca de Amelie) quien sentía en carne propia la mala suerte y desdicha.

Pero tras tomar la decisión de lanzarse y ya estando parada al borde del Sena, Adele es sorprendida por Gabor, un lanzador de cuchillos enigmático quien le ofrece algo inesperado: la posibilidad de ser su diana y empezar tener algo, empezar a sentir algo, tener fe en algo, enamorarse de algo. Todo a cambio de su cuerpo en la rueda para que el lance sus cuchillos. A mi me parece de lo mas justo y a ella también, por lo que ambos forman una dupla que empieza a crear sensación en diversos casinos y hoteles.

El vuelve a encantar el publico y ella no lo puede creer. Esta mas viva que nunca y la tratan como princesa, toda va bien –tan bien de hecho- que en uno de sus viajes al extranjero, Adele conoce al amor de su vida (en la figura de un griego gigoló) y termina embarcándose con él a vivir su vida ideal.

Pero al instante de separarse de Gabo, la mala suerte de ella (y el) vuelve de inmediato posarse sobre sus cabezas, terminado la incipiente relación de ella, y sumiendo al lanzador de cuchillos en un rotundo fracaso.

El decide partir a Turquí donde empeña hasta sus cuchillos y ella vuelve al maldito limbo al cual pertenecía antes de encontrarlo a el.

Imagen

El final lo dejo abierto (a pesar de haber contado el 80% de la película) y espero que de una u otra forma busquen la cinta y terminen por saber que pasa con Adele y Gabor.

La película esta filmada en blanco y negro y me demuestra algo que siempre he pensado y sabido: las mejores películas adolecen de grandes estrellas, efectos especiales y campañas de publicidad. Las grandes historias se sostienen en una buena historia, buenos actores y la capacidad de engancharnos desde el primer momento. El efecto especial, los desnudos, la polémica y el resto, son como arcilla que pretende tapar falencias grandes, muy grandes.

En resumidas cuentas, “La chica del puente” es una hermosa historia de amor en un mundo que muy grande, donde hasta el aire corre peligro de envenenarse.

La magia del cine es 90 bellos minutos que cierran el circulo armónicamente. Véanla.

PEACE OUT

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