Después de leer el libro, debía buscar la película y ver si la historia fue traducida con éxito al celuloide.
El encargado de dar forma a la historia de Danny Boyne fue el británico Mark Herman, quien afortunadamente realizo una fidedigna adaptación que si bien tuvo ciertas libertades, se apego a la intensa historia de Bruno y el pequeño Schmuel.
Contare rápidamente la historia, ya que la profundice más en el post del libro:
Bruno es un niño que vive con su familia en Berlín. Corre el año 44 y su padre es trasladado a Auschwitz. Todo el mundo llega a esta casa nueva y el muchacho, a falta de amigos y distracciones, sale diariamente a excursionar por los alrededores hasta que un día encuentra a Schmuel, un niño judío con el que forma una incipiente amistad.
Lo que mas me gusto de la cinta fue el casting. Bruno tan delgado y Schmuel tan “preciso”. Las locaciones y ambientación también potenciaron la historia, la cual fue contada sin baches ni distracciones. Muy al estilo del libro.

La cinta ha tenido un buen pasar en distintos festivales y hace cosa de semanas que llego aquí a Chile.
Eso es por hoy. Un post corto.
PEACE OUT



















