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Titulo original: Jack Goes Boating
Director: Philip Seymour Hoffman
Elenco: Philip Seymour Hoffman, Amy Ryan, John Ortiz, Daphne Rubin-Vega
Duración: 93 min
País de Origen: Estados Unidos
Año: 2011
Pagina oficial
nota

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Hace muchos años que el actor Philip Seymour Hoffman se ganó nuestra confianza y respeto. No importa dónde actúe ni el que rol interprete, el hombre nos ha dado una garantía de su impecable desempeño.

Sin embargo, tal y como ha sucedido con actores como Jodie Foster, Mel Gibson o Ben Affleck, Seymour Hoffman decidió abarcar más y ahora se ha puesto a dirigir.

“Jack Goes Boating” es su primera película como director y debo decir que está bastante buena.

Jack es un tímido conductor de limusinas quién vive y conduce para su tío. Su mejor amigo Clyde -también conductor de limusinas- y su mujer, Lucy, le consiguen una chica para que salga con él. Ambos se dan cuenta que Jack está solo y cada vez se sumerge más en su soledad. La idea es presentarle a la dulce Connie, con quién Jack alguna vez conversó pero nunca intentó nada más.

Connie nada, por lo que Clyde se empeña en enseñarle a Jack todos los días como meterse al agua y no morir en el intento.
Envalentonado y tras ser “empujado” por sus amigos, Jack toma la iniciativa e invita a cenar a Connie. Él cocinará, aunque no tenga idea como hacer un huevo duro.
Nuevamente su amigo Clyde decide ayudarlo y nada menos con un chef que se acostó hace unos meses con su mujer: el “cannoli”. El cubano-americano se traga su orgullo y hace las gestiones para que Jack aprenda a preparar la cena.

Al final, la esperada noche llega, sin embargo una serie de eventos desafortunados arruinarán todo.

Recuerdo haber visto hace unos años la primera película catalogada como “dramedia”. Eso lo supe después de verla, sin embargo mientras estaba sentado frente a la pantalla, recuerdo haber pensado “que raro esto”, es divertido pero inmediatamente se pone denso e incluso espantosamente triste ¿Qué es? Pues resultó ser dramedia (a los gringos les encanta mezclar cosas, como el brunch), un subgénero desobediente que no sigue los patrones canónicos a los que estamos acostumbrados. Me gustó.

Y después no deje de ver dramedia. Al menos una cada dos semanas.
Como todo empezó a llegar a raudales. En toda industria la gente es reactiva, no activa.

Y cada dramedia viene cargada con historias intimas e ínfimas como esta. Donde cuatro personajes triviales y sencillos interactúan, ventilando sus vidas simples y aburridas.
Seymour Hoffman rescata esa privacidad pasmosa que incluso llega a dar vergüenza mirar. La cámara silenciosa y la miseria que se esconde en las personas aflora peor que un vampiro. Pero después sale el sol, las cosas mejoran algo y seguimos. No hay explosiones, escotes pronunciados ni héroes, sólo la gente con la que esperamos el metro.

“Jack Goes Bloating” es una película que no todos disfrutarán. Es como una visita al psicólogo; te dirán cosas que no necesariamente quieres escuchar, puesto que no estás orgulloso de ellas. Pero es bueno mirarlas a la cara.
Ya espero su próxima incursión como director.
PEACE OUT

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