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Kathy, Tommy y Ruth fueron criados juntos en un lugar muy especial.
Hailsham es una escuela privada donde los niños sólo se van cuando cumplen la mayorÃa de edad y jamás llega alguien nuevo. Son siempre las mismas caras, tanto entre profesores como alumnos.
Kathy y Tommy deben tener diez años y se están enamorando. Miradas cómplices, sonrisas y cariño es lo que dÃa a dÃa se manifiesta entre los niños.
Sin embargo un buen dÃa, aparece Ruth, quién literalmente se coloca al medio de los muchachos y se queda con Tommy.
Los años pasan y Kathy no termina por recuperarse. Lejos de separase, la relación de Tommy y Ruth se ha hecho sumamente fuerte.

Pero esa es la trama paralela.
La trama principal dista de enfocarse simplemente en las relaciones humanas, sino que profundiza y complejiza una temática en sumo delicada: Los niños de Hailsham son concebidos desde su nacimiento como donantes de órganos. El problema es que jamás son notificados, jamás se les pide su autorización y sólo dejarán de donar cuando su cuerpo ya no resista más.
Este es el escenario que Kathy, Tommy y Ruth enfrentan ahora que son jóvenes.
Si bien Kathy ha podido posponer el proceso en su calidad de “acompañante†de los donantes, Tommy y Ruth (hace años separados) van apagándose con cada nueva donación.

Debo decir que la pelÃcula me pareció algo inocua. El drama denso y complejo se hacÃa pesado y opacaba a personajes apagados, que jamás cuestionaban nada y que no parecÃan tener el mÃnimo poder de decisión. Era como si tres animales se dirigiesen al matadero y sabiendo lo que les esperaba, jamás hiciesen nada.
Entiendo la crianza que tuvieron, la mentalidad con la que crecieron ¿pero de ahà a no hacer absolutamente nada?
En favor de la cinta están las locaciones, vestuario y por sobre todo la fotografÃa, tan acuosa, con colores pasteles y luz tenue. Como si incluso el sol tuviese miedo de manifestarse en su total forma.
La pelÃcula está basada en un libro homónimo del autor japonés Kazuo Ishiguro. Por lo que he leÃdo de autores japoneses, estoy seguro que la historia funciona mucho mejor en papel que en celuloide.
“Never let me go†es una pelÃcula compleja, con muchas capas y lecturas. Dista de ser una historia lineal y esto puede atentar -o potenciar- lo que produce en la audiencia.
A mi me pareció algo plana y poco “conflictivaâ€. Pero como siempre, la última palabra es tuya.
PEACE OUT

















