post icon
Titulo original: Pandorum
Director: Christian Alvart
Elenco: Dennis Quaid, Ben Foster
Duración: 108 min.
País de Origen: Estados Unidos
Año: 2009
Pagina oficial
nota
Artículos relacionados
  • No hay artículos relacionados

El cine es cíclico. De repente se ponen de moda los vampiros (como ahora) y otras veces las películas de guerra.
Pues hace tiempo que Hollywood había dejado descansar las películas de terror que suceden en el espacio.

Después de la gloria que supuso Alien, vinieron muchos bodrios (como Leprechaum o Doom), pero ninguna cinta había causado expectación como “Pandorum”.

Dirigida por Christian Alvart, director de Caso 39 y Antibodies, la cinta prometía ser la la mejor cinta de terror espacial desde que la teniente Ripley se enfrentara a Alien. Pero del dicho al hecho…

Dos astronautas despiertan tras haber sido inducidos a animación suspendida. Ninguno sabe donde esta, ni que hacen a bordo del Elysium. Tras investigar, se enteran que la tierra esta sobrepoblada y ellos, junto a 60,000 otros humanos, han sido enviados en busca de otro planeta donde vivir.

La misión tiene carácter de terminal, puesto que al poco de haber despertado, Bower y Payton (los dos astronautas) se enteran que el resto de la civilización dejo de existir, por lo que ellos son los últimos humanos en la galaxia.

Pero de no ser suficiente, deberán lidiar con una horda de ogros mutantes que habitan la nave y que desean a toda costa, hincarles el diente hasta matarlos. ¿Cómo llegamos a esto? Pues estas criaturas son alguno de los humanos que viajaban en el Elysium y que por algún motivo, mutaron. Ahora solo quieren sangre.

Los sobrevivientes (a medida que avanza la historia, aparecen otros humanos) deberán llegar al reactor y activar los motores de la nave. Es su única posibilidad de escapar con vida y preservar la especie.

La historia -debo decir de entrada- me pareció floja. “Planeta moribundo, manda nave con sobrevivientes, pero oops! Hay monstruo dentro” ya la he visto muchas veces.

Además, no podía dejar de sentir que todos los monstruos habían sido hechos con trajes de los orcos del Señor de los anillos. Eran demasiado parecidos.
Pero el trabajo tiene oficio. La oscuridad asfixiante se transmite siempre. Los espacios poco ventilados y la soledad se plasman en todo momento. Y la angustia de ser los últimos se traspasa de alguna forma a nosotros, los espectadores.

“Pandorum” queda a la deriva y solo puede llenar a los fanáticos más acérrimos del sci-fi. Al resto no nos despeina.
PEACE OUT

Comments are closed.