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Titulo original: My Bloody Valentine 3D
Director: Patrick Lussier
Elenco: Jensen Ackles, Jaime King, Kerr Smith, Tom Atkins
Duración: 101 min.
País de Origen: Estados Unidos
Año: 2009
Pagina oficial
nota




Esta película tuvo cierta cobertura por parte de los medios tradicionales puesto que supuestamente era la primera cinta de terror que usaba full los efectos en 3 dimensiones.
Los afiches alusivos a la cinta mostraban a “la parka” (así le dicen a la muerte en México) saliendo de la pantalla y rebanando la cabeza de un espectador con su guadaña.

Así que de entrada, pueden imaginar que la trama aquí importa bien poco. Y lamentablemente la película (como un todo) también (al menos que la hayan visto en una sala especialmente apta)

Pero eso es harina de otro costal. Vámonos a la trama.

Hace once años, seis mineros quedaron atrapados en una mina que sufrió un derrumbe.
Cuando llego el rescate, solo quedaba vivo Harry Warden, quien estaba en coma. El hombre mato a sus compañeros y se los comió a fin de sobrevivir.

Sin embargo, un año después del hallazgo, Warden sale del coma y mata a varias personas en el acto.
En esos momentos, un grupo de adolescentes hacen una fiesta en la mina abandonada. Exactamente el mismo lugar donde Warden fue encontrado hace un año.

¿Imaginan lo que sigue? Pero el loco se las arregla para ir caminando a la mina y empezar a matar a los jóvenes. Nada muy complejo, nada de “¿Quien será el asesino?” Solo sangre, harto desmembramiento y claro, los efectos 3D.

De ahí hay un corte y un salto espacio-temporal de diez años.

Ahora sabemos que el hijo de uno de los jóvenes que estuvo en la fiesta aquella noche ha heredado la mina, por lo que debe volver al pueblo.
Me da lata contar lo que pasa entremedio, o los roles que tienen los descendientes de los jóvenes que carreteaban hace diez años en la mina abandonada, pero supondrán que el asesino del hacha ha vuelto para matarlos a todos.

Esta vez seré menos apasionado para comentar la película:
¿Asusta? No. Por lo tanto es mala.

Ojo que a asustar me refiero a algo más que un ruido fuerte, un grito o un cráneo partido por la mitad. Aquí no hay angustia, no hay tortura, no hay close ups y peor aun, no hay trama. Ojo que eso es un pecado irrevocable. No hay perdón del cielo y menos segundas oportunidades.

Y es ahí donde “Sangriento San Valentín” se cae estrepitosamente. Piensa que por solo tener efectos especiales en 3D se ganara el favor del público. ¿Pero que pasa cuando veo la película en mi casa? “El” atributo, el reason why, se va a las pailas. El producto tiene fecha de vencimiento y apenas salio de cartelera expiro. Lamentablemente no pudieron estirar más el elástico, puesto que se corto.

O sea, para haberla visto en el cine, de verdad era entretenido. Pero cuando la ves en la televisión, ves que no tiene imaginación y por lo tanto, alma.

Y quiero cerrar diciendo algo que se me acaba de ocurrir pero no es menor:
Las películas buenas son las que te persiguen.
PEACE OUT

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