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Titulo original: The Time Traveler's Wife
Director: Robert Schwentke
Elenco: Eric Bana, Rachel McAdams, Ron Livingston
Duración: 108 min.
País de Origen: Estados Unidos
Año: 2009
Pagina oficial
nota

El otro día llego a la casa una torre de películas nuevas. Me puse a verlas sin ningún apuro y después de darme cuenta que ya había visto casi todas, llegue a esta; una historia que prometía mezclar ciencia ficción y romance, dos géneros que no son de mi agrado, pero que sugerían algo nuevo y entretenido (al menos eso me pareció).

Henry DeTamble es un tranquilo bibliotecario de Chicago. Si lo ves almorzando o en
el metro, no advertirás nada raro, pero producto de una rara mutación genética,
DeTamble puede viajar en el tiempo.

Su vida ha sido desordenada, apresurada, extraña y fascinante, puesto que a pesar de
tener esta habilidad, nuestro protagonista siempre ha tenido su corazón entrelazado con
el de la bella Clare Abshire.

Ambos se conocieron siendo adultos y él, sabiendo su condición, pudo conocer a su
chica en distintas épocas de su vida; cuando era una niña, cuando estaba en el colegio y
cuando terminaba la Universidad. Él aparecía, le hablaba y le contaba que en el futuro
se amarían. Ella lo recordaba y añoraba la próxima vez que pudiesen estar juntos.

Cuando ambos rozan los treinta años, Henry es capaz de controlar sus viajes en el
tiempo y por primera vez, la pareja puede planear una vida juntos.

Al poco tiempo conciben a su hija Alba. Todo parece encausarse y resultar placentero,
pero los viajes en el tiempo vuelven sin previo aviso y todo cambiará.

Hace rato que no veía una película tan desordenada. No tiene que ver con los viajes en
el tiempo. Tiene que ver con la trama. Hay “puntos muertos” no hay explicaciones, los
conflictos son demasiado fortuitos, los personajes no son capaces de sostener la historia
y ni la ciencia ficción ni el romance se encuentran. Todo esta pegoteado y
forzado para parecer natural, mas nunca tiene verdadero sentido.

Quizás en el libro escrito por Audrey Niffenegger la historia tiene más sentido (incluso
Brad Pitt oficia como productor de la cinta). Sin embargo quede con la irrevocable
sensación de vacío y desorden que nunca termino por convencerme del todo.

Hay mejores cintas de amor. Esta no es de aquellas.
PEACE OUT

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