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Titulo original: Batallas en el desierto
Autor: José Emilio Pacheco
Editorial: LOM
Año: 1981
Páginas: 64
nota

Después de leer a Ernesto Sabato y “El túnel” (comentado aquí) es el turno del narrador mexicano J. E. Pacheco, autor de: Morirás lejos, Tarde o temprano y El principio del placer (entre otros).

Batallas en el desierto cuenta la historia del pequeño Carlos, un niño que crece en la colonia Roma y vive el periodo post segunda guerra mundial y la americanización de Méjico (1948).

Carlos es un cuate bien padre En la escuela tiene a sus amigos y hay de todo. Esta Toru, un japonés que debe bancarse las bromas de todos, tenemos al pequeño Jimmy, o a Rosales.

La historia esta contada desde la perspectiva de un Carlos adulto y exitoso, pero que en esa época, vivía en una familia clase media baja, con un padre que enfrentaba los problemas de su fabrica de jabón, una madre devota y su hermano ultra patán.

La infancia de Carlos es muy normal, pero hay un hecho que lo marca por siempre, y eso fue haber conocido –y enamorado – de Mariana, la madre de su amigo Jimmy.

Es la figura celestial de Mariana la que despertara sentimientos nuevos en el pequeño Carlos. Pero el pobre es malinterpretado por todos quienes lo tildarán de loco, lo llevarán al psicólogo y el padre de la iglesia casi lo excomulgará (no sin antes darle un manual practico para masturbarse) .

Pero así como Mariana marco su infancia, su supuesto suicidio y la repentina partida de Jimmy a San Francisco marcaron aun mas a Carlos, quien en un ultimo intento por visitar la casa de su amor platónico, se encuentra con la sorpresa de que nadie conoció a alguien con ese nombre y descripción. De hecho, el único niño de esos edificios, ni siquiera se llamaba Jimmy.

El libro termina en la incógnita de que paso con Mariana y su hijo: ¿Escapo al ser deshonrada por su marido? (eso se cuenta en el libro) ¿Murió a manos de un tercero? ¿Por qué nadie la recuerda?

En fin, el libro marca el cambio que sufrió Méjico en la época en que Miguel Alemán gobernaba y muchos cambios se estaban gestando en el país.

Carlos es fiel testigo de la modernización de Méjico y las ruinas que quedaron de un país enterrado bajo colosales edificios, autos americanos y cheese-burguers.

Buen libro. Corto y punzante.

Con razón Méjico y Argentina son las plazas narrativas mas importantes de Latinoamérica. Levantas una piedra y hay un narrador, en cambio acá, levantas una piedra y sale un poeta.

PEACE OUT

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