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Titulo original: 2666
Autor: Roberto Bolaños
Editorial: Anagrama
Año: 2004
Páginas: 1.125
nota

En tres semanas termine el último libro de Bolaños. Quede tan entusiasmado que de pronto, se me hacen pocos los días para ir a conseguirme sus otros libros.

Tan impactado quede por el portento de 2666 que el titular del suplemento “Cultura” de la tercera que dice “Los escritores jóvenes “solo” conocen a Bolaños” de Jorge Edwards me descoloco. ¿Cómo que “solo” conocemos a Bolaños”?.

Después leo el comentario de “Como hablar de libros que no hemos leído” de Pierre Bayard y entiendo que Edwards tiene razón… “solo” y con suerte.

En un país que se pasa los fines de semana en malls y ve programas de trasnoche planos y sinsentido, un libro es algo arcaico y solo para “viejos”. Cuando muere Bolaños y la conductora de un programa lo confunde con Chespirito es imposible evitar la vergüenza ajena ante la ignorancia de la gente.

Yo no soy un erudito y disto de serlo, pero para hablar me informo y no disparo sin antes haber cargado la pistola.

Esto lo escribo por la subestimación que la gente hace de los libros y muchas veces de lo chileno. Solo como anécdota les cuento que 2666 fue escogido el cuarto mejor libro de habla hispana en un congreso celebrado durante este año en Colombia sobre letras hispanas. Lo seguía los detectives salvajes, también de Bolaños.

Entonces ¿Cómo diablos podemos ignorar lo que tenemos? ¿Cómo es posible que Edwards sea tan lapidario y –a mi parecer- tan asertivo con su comentario?

Con estos comentarios que hago solo busco fomentar un poco la lectura o el cine y es que no concibo el no compartir estas maravillas. No concibo leer a Bolaños y quedarme callado.

Vamos con mi comentario

Como reza una breve nota de los herederos de Bolaños, el libro fue concebido como una saga de cinco tomos que termino convirtiéndose un monstruoso volumen de más de 1.100 hojas.

Aun así, el libro esta separado en cinco partes.

La parte de los críticos: Pelletier (francés), Espinoza (español), Morini (italiano) y Liz Norton (inglesa) son profesores universitarios europeos que comparten su particular afición por el desaparecido y enigmático escritor alemán Benno Von Archimboldi, quien lego una serie de libros poco comprendidos, pero a todas luces geniales.

Debido a su particular interés, los cuatro trabarán amistad después de toparse en congresos y seminarios de literatura alemana. Ad portas de una posible nominación al premio Nobel de literatura y siguiendo el rastro propinado por un editor mejicano, los profesores (tres de ellos) partirán a la frontera Méjico-americana donde supuestamente, el alemán fue visto por ultima vez.

“Pero no solo de letras vive el hombre” y la única mujer del grupo (Liz Norton) despertara la lujuria en sus colegas Pelletier y Espinoza compartiendo un romance paralelo con ambos que con el tiempo derivo en menage a trois osados y salvajes.

Solo Morini queda afuera por ser viejo e invalido. El ve a los jóvenes enredarse y desconcentrarse cuando se dejan llevar por la locura y el amor.

La parte de Amalfitano: Amalfitano es un profesor chileno que los tres críticos conocen cuando llegan a Ciudad Juárez.

Amalfitano es padre soltero y tiene un buen puesto en la Universidad local.

Su vida es apagada y pero a todas luces, el hombre no parece ser malo.

Sabremos que escapo de Chile debido a la dictadura y llego a Méjico después de rebotar por varios países. Es el quien les cuenta a los críticos por primera vez sobre los femicidios que se dan en Ciudad Juárez.

En lo personal Amalfitano teme por Rosa, su hija, ya que muchas mujeres han muerto y el asesino sigue impune y libre.

La parte de Fate: Fate (destino) es un reportero gringo que cubre noticias rojas para un semanario enfocado en la comunidad afroamericana.

El destino (Fate) lo lleva a Ciudad Juárez para cubrir a un colega que no podía asistir a una pelea de boxeo. Una vez en México, Fate se da cuenta que la pelea es lo de menos, el asunto es cubrir los femicidios y hacer un reportaje que muestre al mundo lo que allí sucede.

La parte de los crímenes: Aquí se registran muchos de los crímenes llevados a cabo por personas anónimas.

Con nombre y apellido se nombra a las finadas que pasan a engrosar la lista de defunciones y muchas veces las fosas comunes. Pero también, durante esta parte, hay un inculpado que resulta ser un alemán nacionalizado estadounidense a quien se le achacan por lo menos treinta muertas.

A estas alturas, la atmósfera del desierto de Sonora es imponente, solitaria y casi imposible de cambiar (como el destino de la ciudad).

La parte de Archimboldi: Volvemos al principio. Volvemos que nos convoca (la verdad es que los femicidios en “lo grande”).

Esta vez Bolaños nos cuenta la historia tras la enigmática figura del alemán. Su infancia “el” libro que lo acompañó hasta bien entrada su adultez. Su familia (Lotte, la tuerta y el cojo) y su paso por la segunda guerra mundial.

¿Qué me enseño el libro? Dos cosas más bien curiosas: Supe que Parsifal es un libro medieval de poesía y que los misterios no existen. Me explayo:

Cuando lees la primera parte, sientes que Archimboldi prácticamente no existe y que su historia se sostiene por su obra y esta especie de mito urbano que se ha tejido en torno a su persona. Cuando lees “La parte de Archimboldi” Bolaños aterriza “el mito” y pone a Archimboldi al nivel humano más cotidiano. De eso desprendo lo siguiente: Los misterios no existen porque “alguien” sabe como paso tal o cual cosa de manera precisa, puesto que lo ejecuto o fue testigo ocular.

Así, el misterio de los moais de Isla de Pascua o Stonedge en Inglaterra, son cosas obvias para las personas que participaron de su construcción. El paradero de Elvis esta claro para él y Maradona siempre supo que hizo el gol con la mano…O sea, el misterio no existe.

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Si bien el hilo conductor son los femicidios y en menor medida Archimbodi, quede embobado por la capacidad de Bolaños para contarnos tantas historias y vidas en tan pocas paginas. ¡Como pasaba de un personaje a otro sin hacernos perder el foco!

¡Como nos tomaba de a mano para presentarnos a un millar de personas sin olvidar quienes somos!…que lastima que ya no esta.

Otros de los libros de Bolaños son “Los detectives salvajes”, “Putas asesinas”, “Amberes” o “El gaucho insufrible” (por solo nombrar algunos).

¿Qué más digo? Me da ata poner cosas que no entiendo. Para mi esta lectura fue más bien una experiencia muy profunda e intensa.

No sabía que se podía escribir así, no sabía la magnitud de las letras. Al menos no a este nivel.

PEACE OUT

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