Todos los años, el Aspen Insitute reúne a varios lideres de distintos campos para debatir en una mesa redonda sobre temas que tienen como común denominador la tecnología y cómo esta afecta a nuestra sociedad.
Desde 1998 que aquellas reuniones se llevan a cabo y junto a ellas, se publica un paper que resume los principales puntos discutidos.
Hoy acabo de terminar el texto correspondiente a 2008 y el cual tiene por tema la identidad en la era del cloud computing.

Debo reconocer que hace varios meses había escuchado el termino de “Cloud Computing” pero fue hasta hace poco que empecé a leer del tema.
De partida, empecé a hacer las cosas más sencillas y lógicas: Almacenar mi información en la nube (el Internet) en vez de guardarla en un disco duro o más arcaico aun, un DVD. Eso es lo que he hecho con el computador que compre hace poco; no guardo nada ahí, todo lo subo a Internet y accedo a todos mis datos desde cualquier parte, incluso desde mi celular usando un sistema como Evernote.
Si a eso sumo el trabajo colaborativo con soportes como Google Docs, Acrobat o Go to meeting, puedo decir que en los últimos meses he pasado a trabajar de forma remota pero colaborativa, lo que me que mete mas y mas en la nube.
Sin embargo, cuando lees al respecto todos los conceptos se aterrizan y obtienen un nombre, pero mas allá, empiezas a preguntarte sobre las implicancias que tiene este fenómeno.
El tema de la identidad no es menor y en una era que apunta a que todos nuestros datos estarán en Internet, no podemos dejar de preguntarnos que sucederá con ellos. ¿Serán tergiversados, mal usados o robados?
En el paper, dice algo que es muy lógico: Lo que Google diga de ti es lo que eres.
Y se ilustra con un ejemplo: Un ex stripper quería cambiar de rubro y hacer negocios “serios”. El problema era que cada vez que alguien ponía su nombre en Google, el motor arrojaba resultados que lo mostraban sin ropa y bailando frente a mujeres (bastante poco serio para sus nuevas aspiraciones). Para remediar el entuerto, el tipo contrato a dos expertos en RRPP para que escribieran cientos de artículos sobre su nuevo trabajo y así, desplazar los antiguos resultados a la página “600” de Google., donde nadie las encontraría. Interesante ¿no?
Y después esta el tema de los social media: Todos nuestros datos están ahí (porque nosotros los ponemos). Con Facebook sabes quienes somos, cuales son nuestros amigos y donde carreteamos. Con Twitter sabes que pensamos y que hacemos. Con Flickr ves nuestras fotos y las de nuestros familiares. Y así en cuestión.
Nuestra identidad se forja en Internet y muchas veces son diametralmente opuestas.
Es por eso que si decidimos decir puras tonteras en Internet o poner solo fotos de cuando estamos curados, quedaremos “clasificados” de cierta forma que quizás nos perjudique si nuestro empleador o futuros conocidos nos googlean.
@Huasonic ironizaba con esto en su mini bio de Twitter: “Winner online y loser offline”.

¿Pero que pasa con los datos una vez que están arriba? Lo primero es que empezamos a converger hacia una sola identidad. Un OpenID que emula nuestro RUT offline. Una identidad que nos permita acceder a todo y así llegar a la máxima expresión de la personalización, porque si el Internet nos conoce a cabalidad, podrá ofrecernos avisos, textos e imágenes a medida. Por lo que si yo visito una página y después la ves tú, la publicidad será distinta, así como la prioridad de los contenidos ofrecidos en los headlines (porque a ti no te interesa lo mismo que a mí).
Otra cosa, hay una pagina que se llama 23 and me la cual crea un perfil acabado de tu ADN y de acuerdo a eso (estoy fantaseando) las paginas te dirán que cosméticos usar, que cosas comer, donde ir, que remedios tomar, que precauciones tener y un largo etc. que de verdad te sorprendería conocer.
Pero ante tanta personalización y maravilla aparecen los resquemores ¿Se pueden hackear las páginas que visito? ¿Me pueden suplantar? ¿Hackear?
Este tema fue uno de los principales sobre los cuales se discute en el paper. Como se creara una política que permita que cada usuario comparta lo que estime conveniente de sus datos y a la vez, estos estén a buen resguardo.
La nube es inminente y mesas redonda como esta empezaran a aparecer en todas partes (espero) puesto que el tema no es menor y con la ley de Moore aplicada en este campo es fácil pensar que todos los procesos se aceleraran y pronto TODO estará alojado “allá arriba”, en la nube.
PEACE OUT
Cloud Computing today, not tomorrow from Emmanuel Huna on Vimeo.




















Cristian, personalmente creo que la tecnología está, pero los usuarios no.
Quiero decir que si bien hay herramientas potentes para vivir y trabajar en la nube, las irregularidades y el mal uso de los datos implica un riesgo tremendo para todos aquellos que participamos en ella.
Google Docs es de gran utilidad, pero… ¿guardarías tus claves o aquellos datos realmente importantes en la nube?… yo no.
Saludos.
GuillermoDSJune 16, 2009 a las 1:57 pmHola Guillermo. La verdad es que por ahi pasa el tema, como asegurar la seguridad de los datos de las personas.
Yosigo tantenado terreno y viendo cuanto dejo en la nube. Por lo menos hace rato le perdi el miedo a comprar afuera =) Ese fue un gran paso.
Muchos saludos y muy buena tu pagina.
CristianJune 16, 2009 a las 5:50 pmWow, son demasiados temas para conversar (además de los que ya hemos conversado).
Yo confió plenamente en “La nube” más que en mi computador, si bien no lo tengo todo “arriba” si me preocupo de respaldarlo ya que siento que ahí está más seguro.
@guillermods en el verano casi armo el ventilador USB de tu página. Muchas felicitaciones.
Saludos
FrancoJune 16, 2009 a las 9:08 pm